La crisis también llega a la F1.

La crisis mundial está haciendo un agujero contundente en todos los fabricantes de automóviles del mundo. Honda anunció ayer que abandonaba la F1 como decisión para ahorrar costes aunque mantendrá su apuesta por el motociclismo.

Toyota por su lado ha comunicado oficialmente que continuará inyectando dinero para tener un coche ganador en 2009.

Mclaren ha reducido su presupuesto a la mitad.

¿Podrán parar con ello el empuje del Ferrari y del Renault de Fernando Alonso?