Opel Insignia 2.8 V6 4x4 260 CV
| Un insignia
con corazón salvaje.
Es el sustituto del vectra, pero podríamos denominarlo un coche totalmente nuevo y que marca un antes y un después en el fabricante alemán en cuanto a calidad y comportamiento. He tenido la oportunidad de tener en mis manos el más radical de la gama (exceptuando el OPC), este Insignia con tracción a las 4 ruedas es empujado por un motor V6 Turbo que rinde 260 CV de potencia. Un corazón salvaje que pondremos a prueba. El acabado Sport y esas llamativas llantas de nuestra unidad de pruebas hacen que junto con el mencionado motor el Insignia atraiga las miradas allí por donde pasas. Exteriormente: El nuevo Opel Insignia tiene unas líneas muy marcadas y musculosas a lo largo de su carrocería que le hacen tener una imagen agresiva y deportiva. Además nuestra unidad de pruebas calzaba unas llamativas llantas de 20", la combinación era perfecta. Su carrocería tiene unas dimensiones de 4.830/1.856 (Longitud/Anchura) con un peso de 1.498 Kg. y un coeficiente aerodinámico de 0,27 Cx. En su parte frontal llama la atención su anchura y sus faros
adaptativos AFL Plus que cuentan con leds y xenon (gestionan
automáticamente luces largas-cortas). En su trasera destaca la
doble salida de escape cromada (en nuestra versión). |
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Interior: Hay disponibles cuatro niveles de acabados: Essentia, Edition, Sport y Cosmo (de menos a más equipamiento). La de nuestro coche es Sport, la más deportiva que destaca por cromados, pedales y asientos deportivos... Los acabados y la calidad de materiales del interior es muy buena, nada que ver a los anteriores Opel, la distancia a las marcas denominadas premium se acorta considerablemente. Aunque pondría como pega el tipo de plástico de la consola de instrumentos, que a pesar de ser muy fino, se quedan marcadas las huellas de nuestros dedos. El diseño interior mantiene unas líneas muy envolventes que finalizan en la consola central donde tenemos el sistema de navegación (que se utiliza mediante una rueda), los mandos de climatización o los botones que nos permitirán cambiar los parámetros de nuestro coche entre Tour (viaje) o Sport (deportivo). |
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Habitabilidad interior: El Opel Insignia está homologado para que viajen 5 personas. Sus plazas delanteras son lo suficientemente amplias para realizar una conducción cómoda. Todos los mandos son perfectamente accesibles. Su parte trasera no es la más amplia de las berlinas que existen en el mercado a día de hoy, simplemente diremos que se sitúa en la media y que es el precio que hay que pagar por tener un coche con una línea exterior cercana a la de un coupé. Mención aparte merece su inmenso maletero de 500 litros de capacidad ampliable hasta los 1.010 litros con los asientos traseros abatidos. Impresiones de conducción: El lanzamiento del Opel Insignia vino acompañado de varias motorizaciones, tanto en diesel como en gasolina. En gasolina la versión de entrada cuenta con un motor 1.6 de 115 CV, seguida de un 1.8 de 140 CV, un 2.0 Turbo de 220 CV y el poderoso 2.8 V6 Turbo de 260 CV que tengo en mis manos. En diesel partimos de un 2.0 CDTI de 110 CV, una motorización intermedia de 130 CV y un tope de gama de 160 CV (denominadas estas dos últimas versiones EcoFlex por su bajo nivel de emisiones). |
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Como ya he dicho su imagen exterior no puede ser más deportiva y todo lo que no sea un comportamiento exageradamente deportivo nos dejaría un tanto desilusionados con las expectativas que transmite a primera vista. Dejando a un lado su poderosa imagen exterior me adentro en su interior, me abrocho el cinturón, embrago y giro ligeramente la llave de contacto. Todas las agujas de su interior llegan hasta su parte más alta dándonos la bienvenida. El sonido no acompaña, es extremadamente silencioso, no nos olvidemos que es una berlina, no es un deportivo pura sangre, eso sí cuando intentemos exprimir desde el primer al último caballo de su motor si notaremos el característico silbido de su turbo y sus seis cilindros en V. Nosotros seremos los únicos partícipes de saber sacar lo máximo de su motor gestionado bajo una caja manual de 6 velocidades. Podremos estirar las marchas y "jugar" hasta las 6500 rpm donde comienza la zona de corte, pero la potencia máxima la entrega a 5.500 rpm. Deberemos de ser muy finos sobretodo en primera y segunda velocidad para controlar toda la potencia sin tirones. El motor es muy progresivo, como es norma en los V6, y no se aprecia una zona en la que entre el turbo y nos empuje hacía atrás (si buscamos este empuje nos bastará simplemente con acelerar). Según su ficha técnica el par máximo lo entrega entre las 1.900 y 4500 rpm y es de 350 Nm. ¡Un ojo al velocímetro!, 260 CV dan mucho de si y la velocidad punta está limitada electrónicamente a 250 km/h, pero si no controlamos el pedal derecho podemos situarnos en velocidades superiores a los 150 km/h aun estando solo en cuarta velocidad. Distintas configuraciones mecánicas: Normal, Tour y Sport. El Insignia V6 nos permite elegir nuestro modo de conducción pasando del básico a un reglaje especial para viajes o deportivo. En el modo sport, en el menú de configuración del coche podremos elegir la dureza de la suspensión, la respuesta del pedal del acelerador, la respuesta de la dirección, activar la tracción 4x4 o elegir un cambio deportivo (útil especialmente si equipamos la caja automática). A pesar de que nos permita divertirnos a su volante no debemos de olvidar que es una berlina y existen aspectos como podría ser la caja de cambios que tiene una distancia entre marchas más adecuada a un uso corriente que a uno deportivo o el tacto de los frenos que tienden a fatigarse que nos marcarán los topes, aunque sean muy altos. Su potencia nos permite realizar un 0-100 km/h en 6,9 segundos. Sus sistemas de suspensión y tracción funcionan acompasadamente para que la trayectoria que dirigimos con el volante sea fielmente la que lleve el coche. El consumo de este motor es difícil bajarlo de los 12 litros de media en combinado. Si realizamos una conducción deportiva (tumbados en el acelerador) podemos "bebernos" el depósito en un suspiro con consumos superiores a los 16 litros. Si lo utilizamos de forma relajada en viajes o autovía obtenemos 8 litros de media. No es que este insignia gaste mucho, en este mundo, como yo suelo decir: Si algo corre: consume, no le demos más vueltas. -Ciudad: -Carretera y autovía: Las autovías y las carreteras son las zonas donde podremos utilizar nuestro insignia y sacar el verdadero partido a la potencia que nos ofrece su motor, tanto en adelantamientos como el recuperaciones. |
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Precio a fecha 29/9/09 (les recomendamos preguntar en su concesionario): Con acabado Sport
¿A quién recomendaríamos comprar un Insignia V6 2.8T de 260 CV?
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Como
resumen general: Además de su musculosa imagen exterior existen motorizaciones de hasta 260 CV V6, como la de nuestra prueba que nos permitirán disfrutar de la conducción sin tener que desechar el espacio interior. Por contra, aunque parezca algo obvio, un motor de 260 CV consume y este no es una excepción, será difícil situarlo por debajo de los 12 litros a los 100 kilómetros de media. |
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